EL FIV Y FELV EN GATOS: La importancia del test y la vacunación
El Virus de la Inmunodeficiencia Felina (FIV) y el Virus de la Leucemia Felina (FeLV) son dos de las enfermedades virales más comunes y graves en los gatos. Aunque diferentes entre sí, ambas pueden comprometer el sistema inmunitario y afectar de forma importante la calidad y la esperanza de vida del animal.
¿Qué son el FIV y el FeLV?
FIV (Virus de la Inmunodeficiencia Felina)
Conocido como el “sida felino”, el FIV es un retrovirus que debilita el sistema inmunitario del gato, haciéndolo más vulnerable a infecciones, enfermedades bucales, problemas cutáneos y pérdida de peso progresiva.
Se transmite principalmente por mordeduras profundas entre gatos, por lo que los machos no castrados que salen al exterior son los más propensos a contraerlo.
FeLV (Virus de la Leucemia Felina)
Es otro retrovirus que puede causar inmunosupresión, anemia y distintos tipos de cáncer, especialmente linfomas.
A diferencia del FIV, el FeLV se transmite con mucha más facilidad: a través de la saliva, el acicalamiento mutuo, el uso compartido de comederos, o incluso de la madre a los gatitos durante la lactancia.
🧪 ¿Por qué es fundamental hacer el test?
El test combinado FIV/FeLV permite detectar si un gato está infectado por alguno de estos virus.
Se recomienda en los siguientes casos:
- Antes de adoptar o introducir un nuevo gato en casa.
- En gatos que han tenido acceso al exterior o contacto con gatos desconocidos.
- En gatos con síntomas compatibles: pérdida de peso, fiebre recurrente, infecciones respiratorias, gingivitis, etc.
- Antes de iniciar vacunaciones o tratamientos inmunosupresores.
El test se realiza con una simple muestra de sangre y da resultados en pocos minutos.
💉 La vacuna de la leucemia felina (FeLV)
Actualmente solo existe vacuna eficaz contra el FeLV, no contra el FIV.
Se recomienda vacunar a todos los gatos que salgan al exterior o tengan contacto con otros gatos, especialmente si no se conoce su estado sanitario.
Protocolo general:
- Test previo FIV/FeLV (para asegurarse de que el gato no está infectado).
- Dos dosis iniciales separadas por 3-4 semanas.
- Revacunación anual.
La vacuna no solo protege al gato vacunado, sino que ayuda a reducir la propagación del virus en la población felina.
🧬 ¿Qué ocurre si un gato da positivo?
Un diagnóstico positivo no es sinónimo de condena. Muchos gatos con FIV o FeLV pueden llevar una vida plena y de buena calidad durante años con los cuidados adecuados:
✅ Controles veterinarios regulares (cada 6-12 meses).
✅ Vida en interior, evitando el contacto con gatos no infectados.
✅ Alimentación equilibrada y de calidad.
✅ Control de parásitos y vacunaciones adaptadas.
✅ Tratamiento sintomático en caso de infecciones secundarias.
📊 Datos importantes
- El FIV afecta aproximadamente al 3–6% de los gatos domésticos.
- El FeLV tiene una prevalencia del 2–3% en gatos domésticos, pero puede llegar al 10% en colonias no controladas.
- Los gatos jóvenes y los que viven al aire libre son los más expuestos.
